POR LA NECESARIA REFORMA DEL IMPUESTO DE SUCESIONES EN CATALUÑA
La Fundación Cultural MINERVA de la CAMBRA DE LA PROPIETAT URBANA DE TARRAGONA ha creído muy conveniente e interesante invitar a nuestra ciudad a la ASSOCIACIÓ PER LA REFORMA DE L’IMPOST DE SUCCESSIONS A CATALUNYA. Es una Asociación que en pocos meses ya tiene más de 10.000 adheridos simpatizantes y más de 25.000 en Facebook. Recomiendo visitar su página web para mayor información, NOSUCCESSIONS.ORG y está haciendo una gran labor para eliminar una de las grandes injustícias que tanto nos afecta y perjudica a los ciudadanos catalanes. Si no hubiera sido por ellos creo que nadie desde “l’establisment oficialista “ hubiera hecho nada para corregir esta fragante injustícia.
La realidad de este impuesto es que en la actualidad, en el siglo XXI , ya no es el impuesto que existía históricamente para gravar y hacer pagar a los ricos como demagógicamente se quiere ahora hacer creer desde algunas opiniones interesadas. Para los “ricos”, entre comillas, ya existen una serie de figuras fiscales y fórmulas societarias y tributarias por las que no tributan ni pagan por este impuesto.( Sicavs, etc)
Los que no tienen nada, o muy poco que heredar, tampoco pagan ya que no hay apenas “caudal relicto” por el que pagar.
Es la gran clase media, sobre un 70% de la población catalana la que paga este impuesto que en muchos casos resulta de una manera muy injusta, ya que hay que pagar por la vivienda y los ahorros que son de ambos cónyuges del matrimonio o de los padres, bienes y ahorros que ya han contribuído con impuestos durante toda su vida, desde la propia adquisición y compra como durante la tenencia de los mismos a las arcas de la Administración. Pero llegado el momento de la muerte, se ve que la Administración tributaria no ha cobrado aún bastantes impuestos durante toda la vida de los bienes del difunto , que quiere dar el último mordisco a sus ahorros y bienes del difunto, pero ahora pagando sus herederos, hijos o cónyuge.
No obstante, sin perjucio de la valoración que tenga cada uno de la justicia o conveniencia o no de este impuesto, sobre lo cual es obvio que entre cónyuges y de padres a hijos debería ser en su mínima expresión, lo más grave de la aplicación actual del mismo es la discriminación que se produce con la tributación del mismo por el mero hecho de ser catalanes o tener nuestra residencia en Cataluña (como dice el anuncio de ARIS es otro “peaje” en este caso a pagar en el momento de la muerte”) ya que en el resto de Comunidades Autónomas ( es un impuesto cuya recaudación está cedida por el Estado a las CCAA) es prácticamente inexistente o de una tributación muy asumible y suave. Por lo tanto, no es justo que una misma Herencia y familia por unos bienes, una vivienda, una plaza de parquing y unos ahorros, valorada por ej. en 250.000 euros se han de pagar 38.846 euros en Cataluña y que en Madrid o Valencia se paguen 405 euros y Cero , 0 euros en el País Vasco y Navarrra. Vean la pág. Web Nosuccessions.org y veran cantidad de ejemplos tan injustos y discriminatorios.
Los técnicos tributarios lo saben y es que este impuesto ha hecho que muchas empresas y ciudadanos con algo de patrimonio se vayan con su domicilio o residencia fiscal a otras comunidades para no tener que pagar tanto aquí Cataluña y ello produce indirectamente que en Renta IRPF o IS también se contribuya fuera de Cataluña por lo que de esta forma indirecta la recaudación tributaria en Cataluña resulta también perjudicada, pagando finalmente como se ha dicho otra vez la gran clase media y trabajadora que no tiene medios ni patrimonio para marcharse con su “herencia” a otra parte.
En definitiva, que la reforma a la quasi supresión en la práctica de este impuesto no es una cuestión de izquierdas o de derechas como algunos partidos quieren hacer ver, sino del más absoluto sentido común y justicia tributaria entre los ciudadanos catalanes respecto del resto de españoles del Estado español, incluso respecto de los ciudadanos europeos pues es también un impuesto extinguido o con reducciones muy importantes en casi todos los países vecinos europeos. Este impuesto ya está siendo reemplazado por otros criterios tributarios más específicos que graven por ejemplo más las plusvalúas obtenidas en la transmisiones de bienes y otros beneficios , que no solo por el hecho natural de la muerte, de las que nadie se puede escapar. Por ello tiene que desaparecer en Cataluña este “peatge de la mort” que ya tenemos otros bastantes peajes. .
Manuel Sosa Márquez
Es Abogado
Y Secretario General de la Cambra de la Propietat Urbana de Tarragona







